Hace mucho que no escribo, tengo esto demasiado abandonado realmente, así que he decidido volver a retomar este trocito de desahogo y sonrisas. En esta entrada pretendo acercaros e introduciros un poco a mi nueva vida, sí,como he dicho es una nueva vida, muy distinta a la anterior. Primeramente, la ciudad que me ve amanecer cada día es Madrid, lo primero que veo al abrir la ventana son cientos de edificios y no un gran jardín como hace unos meses. El despertador suena a las 8:30, una taza de café bien calentito me espera en la cocina, el olor a tostadas recién echas de cada mañana, 30 min de bus para llegar a la universidad, facultad de ciencias políticas y sociología, aula 115, 67 futuros sociólogos en sus mesas preparados para llenar sus mentes de cultura, 15:00 vuelta a casa. Ya no está él en cada uno de mis días, ahora estoy sola, afrontando esta nueva realidad. La vida se antoja dispar, hay días que me siento afortunada de estar en un lugar tan maravilloso como este y la vida parece maravillosa y otros en los que es mejor no levantarse de la cama. La nueva gente que me rodea, sin palabras, son sumamente increíbles. A veces echo de menos a mi familia, en la que por supuesto incluyo a mi pequeña "Travi" y a "Sasha" con sus bebés. Me encantaría poder abrazar cada día a mis amigos, pero estás muy lejos, eso si que lo llevo mal, las echo muchísimo de menos. Pero no todo es tan malo, menos mal que a pocos kilómetros tengo a ese trocito de mi vida que tanto necesito, ahí al lado, en Villaviciosa. Un poquito más cerca todavía tengo a otro trocito de mi vida Berciana, linea morada, parada estrella. Hay un pequeño gran detalle que hace que Madrid sea todavía más maravilloso, están mis amigos, los de siempre, los que siempre he tenido lejos y ahora están aquí, ellos saben quienes son. También una parte de mi familia está aquí para darme abrazos todos los días, sí, me encantan los abrazos. Y esto es un pequeño resumen de mi día a día, de mi nueva vida, de mi nuevo camino, y realmente, aunque haya días que piense lo contrario esto es lo más maravilloso del mundo. No quiero que Madrid deje de verme crecer y aprender como persona, me iré, pero siempre volveré.
Fdo: Desde mi pequeño refugio y nido de paz en Madrid, mi habitación con cientos de fotos que me recuerdan que seguís ahí, que estáis a mi lado que puedo sentirme como en casa.



