Todo un camino recorrido, casi toda una vida nos separa, cientos de kilómetros, miles de momentos, y aún así sigues estando tú. Te fuiste de mi vida casi sin avisar, y regresaste del mismo modo, casi inesperado, como un suspiro. Me regalaste una sonrisa y me robaste el mejor de mis besos, quizá no el mejor, pero sí el más sincero. Me abrazaste como nunca lo habías echo, como hacía meses que no sentía y desde ese momento parece que sigues abrazándome cada vez mas fuerte. Realmente quería que desaparecieras para siempre, no quería volverte a ver, y ahora ya no quiero que te vayas nunca, NUNCA. Eres cínico, gruñón, sincero, dulce, sencillo... eres miles de adjetivos buenos y otros tantos malos, pero hasta la peor de tus caras me gusta. Me gusta cuando me haces enfadar y luego lo solucionas todo con una simple sonrisa y un abrazo. Me gusta cuando me dices que esto tiene que acabar y al rato recibo un Te quiero. Me gusta cuando callas y solo me miras, sin decir palabra alguna. Me gusta que me digas que no quieres perder mi mirada, que no quieres perder mi sonrisa. Me gusta que te enfades y no me hables, porque sé que poco a poco siempre vuelves a mi. Me gusta que me digas siempre, porque siempre es un Sí que no acaba Nunca. Me gusta que sonrías cuando me enfado, y luego me beses para que me calle. Me gusta que seas Tú mismo cuando estás conmigo, y que me cuentes todas esas historias. Me gusta dejar de escucharte a mitad de esas historias y que te enfades porque no sé lo que me has contado. Me gusta que cuentes los días que quedan para abrazarme. Me gusta que te hagas el duro y luego si te digo ven me digas vale. Me gusta que te comportes como un niño pequeño y me hagas pasar vergüenza. Me gusta que quieras terminar con todo pero que no seas capaz. Me gusta que creas en mi, que te enfades si no estudio, que me recuerdes que sigues a mi lado, que me mimes, que pienses que soy más guapa que nadie en el mundo, que aunque no me lo digas sé que hasta la peor de mis caras te gusta, y es que ciertamente eres una obsesión, eres pasado y eres presente, no sé si serás futuro, pero si lo eres quiero que cada día me recuerdes que eres real, que no eres un sueño, y que te des cuenta de que la vida puede ser maravillosa.
Porque TÚ eres realidad, Tú eres vida, mi vida.
